Hoy hemos iniciado nuestra andadura hacía burgos. Ayer recogimos las credenciales en el albergue y asistimos a la misa del peregrino en la iglesia de Roncesvalles.
A las 8:00 de la mañana nos hemos puesto en marcha. Han sido 21,7 km hasta Zubiri. Nuestros primeros pasos se han adentrado en un bosque de hayas espectacular. Al principio ha costado que la mochila se adaptase a mi, hasta que he descubierto que era yo la que tenía que adaptarme a ella. Tal y como había leido, te encuentras con un montón de personas haciendo lo mismo que tú, parecía las Ramblas de Barcelona.
Lo más duro de esta etapa ha sido el Alto de Erro, subida que personalmente me ha costado horrores, he tenido que tirar de ventolin en una ocasión que me pensaba que este aire tan puro no quería entrar en mis pulmones. Una vez en la cumbre, como siempre acostumbra a pasar viene la bajada, y es ahí donde te dejas las rodillas por el camino.
Nos alojamos en el Palo del Avellano, un albergue acojedor, de gente muy amable. Después de comer, una partidita a cartas, un paseo y un merecido descanso.
Podría hacer una lista de lo que no me duele, resultaría más fácil. Pero estoy tan contenta que mis dolores me parecen poca cosa.
Una vez cenados y la etapa de mañana analizada (dicen que es más llana que hoy), nos vamos a dormir.
Mañana será otro día.
Felicidades por esta primera etapa. Ya "casi" está todo conseguido. Muchos ánimos desde la comodidad de casa y del trabajo.
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